Levrier es una marca creada por Seba, Sol y Tirso, nuestro galgo, quien inspira tanto el nombre como el espíritu del proyecto.
Levrier significa galgo en francés e italiano, y representa nuestra forma de movernos: libres, atentos y en constante búsqueda.
Todo empezó hace tres años, en febrero, cuando Seba quiso aprender a hacerse una gorra para uso personal. Esa primera gorra, nacida de la curiosidad y la pasión, se vendió el mismo día. Sin buscarlo, ahí comenzó este camino.
Al principio, Seba cortaba las prendas y las mandaba a coser. Meses después decidió aprender por su cuenta y compró una Singer viejita —la misma máquina con la que cose hasta hoy—. De manera autodidacta empezó a transformar prendas en gorras y riñoneras, dando origen a nuestro primer proyecto: Galgo Negro.
Desde el primer momento, Sol acompañó todo el proceso: grabando, cortando, diseñando y construyendo identidad junto a él. Lo que comenzó como un pasatiempo mientras Seba se dedicaba al tatuaje, con el tiempo se transformó en su trabajo principal y en una marca con propósito.
Hoy, Levrier es la evolución natural de ese recorrido.
Seguimos reciclando prendas y transformándolas en nuevas piezas, pero también ampliamos nuestra búsqueda hacia materiales responsables como el cáñamo y el nylon reciclado, incorporando nuevos procesos sin perder nuestra esencia.
Cada producto lleva nuestra identidad, nuestra historia y nuestro nombre.
Creamos este tipo de piezas porque creemos en objetos que duran, que tienen sentido y que no responden a modas pasajeras. Diseñamos gorras y accesorios con carácter, pensados para acompañar una forma de vivir más consciente, libre y auténtica.
No vendemos productos.
Creamos piezas únicas.